Carbohidratos, Grasas y Proteínas, La Energía Del Cuerpo.



Por: Jhon Albeiro Cabanzo


Lo primero que debes saber es que estos elementos nos proporcionan energía calórica. Los carbohidratos, grasas y proteínas son las fentes primarias de energía del cuerpo porque aportan el combustible necesario para el calor corporal y funcionamiento. Su potencial energético se expresa en calorías, un término que significa la cantidad de energía química que puede ser liberada como calor cuando el alimento es metabolizado. Por consiguiente, los alimentos altos en energía son altos en calorías mientras que aquellos que son bajos en valor energético son pobres en calorías. Las grasas aportan 9 calorías por gramo, los carbohidratos y proteínas aportan 4 calorías por gramo.

El rendimiento deportivo está condicionado por un conjunto de factores que incluyen las aptitudes físicas, el entrenamiento, la motivación, las condiciones ambientales y la alimentación. Así, aunque una alimentación adecuada no es condición suficiente para ganar una competición, sí que una dieta inadecuada, incluso existiendo una buena preparación, puede hacer perder una prueba deportiva.

Uno de los objetivos de nuestra alimentación será ingerir la energía necesaria para compensar los gastos, con el fin de mantener nuestro peso corporal. Por ello, generalmente, un deportista debe comer más que una persona sedentaria de la misma edad, sexo y características físicas (talla, peso y constitución), pero siempre manteniendo las mismas proporciones de principios inmediatos: hidratos de carbono, proteínas y grasas.

La fuente de energía utilizada depende de la intensidad y duración del ejercicio. El músculo esquelético dispone de cinco moléculas de las que obtener energía: el ATP, el fosfato de creatina, el glucógeno, las grasas y las proteínas. Dentro de nuestro cuerpo ocurren fenómenos químicos que permiten utilizar estas fuentes, gradualmente, según sea corto o largo el esfuerzo físico y este se realice con o sin presencia de oxígeno. Además, no hay desperdicio, también, podemos reciclar el material de desecho que produce un sistema para transformarlo en energía.

Para poder realizar un deporte o una actividad física y obtener buenos resultados es fundamental la dieta. Como hemos visto, los tres componentes energéticos deben estar en ella y, proporcional a las necesidades de tu deporte o actividad física. Una dieta base parte de estos valores 50-60% de carbohidratos, 25-30% de grasas y 10-15% de proteínas.

Los deportes de potencia son disciplinas de carácter explosivo que implican distancias y tiempos cortos. Si es tu caso, eres un “deportista anaeróbico”, con poca presencia de oxígeno, y tu éxito dependerá de la velocidad y la fuerza. La halterofilia, la lucha, la gimnasia (en todas sus disciplinas), el atletismo de pista y velocidad, la natación (distancias entre 50 a 400 metros), el crossfit o el rugby. Así que los carbohidratos deben aumentar su porcentaje.

Los deportes de resistencia son atletismo de fondo (carreras de más de 10.000 m, maratón, marcha…), triatlón, natación de larga distancia, ciclismo…. Su vía metabólica principal es aeróbica (en presencia de oxígeno). No hay mucha variación de la dieta.

En conclusión, para no presentar problemas de falta de suministro energético durante tu deporte o actividad física hay que llevar una dieta equilibrada; previo a la actividad física hidratar bien y, finalizado el ejercicio físico, recuperar la energía gastada, hidratación y descansar en lo posible con un sueño, verdaderamente, reparador.

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